Los matem谩ticos tendemos a que nuestra mentalidad cient铆fica nos lleve continuamente a analizar datos para extraer nuestras propias conclusiones. Ahora que se acerca el 8 de marzo y se observar谩 la situaci贸n de la mujer desde distintos puntos de vista, sent铆a curiosidad por ver cu谩l es esta situaci贸n en el 谩mbito en el que trabajo, la tecnolog铆a.
Seg煤n la , solo el 1,2% de las mujeres en Espa帽a est谩n contratadas como especialistas TIC, frente al 5% de los hombres. Un porcentaje baj铆simo que que nos sit煤a en el puesto 18 de la UE. Si profundizamos un poco m谩s, la relaci贸n de mujeres que ocupan un puesto directivo en este sector, frente al de hombres est谩 escandalosamente descompensada en favor, adivinen, de los hombres en un 94% versus un 6%.
Adem谩s de matem谩tica y directiva en una de las mayores compa帽铆as TIC, uno de mis grandes anhelos es el emprendimiento. Espero llevarlo a la pr谩ctica alg煤n d铆a y conf铆o en que, para entonces, este dato haya cambiado: en Europa solo el 8,4% de la inversi贸n en capital riesgo se dirige a startups con, al menos, una mujer fundadora. Esta cifra demuestra lo enormemente asociado que tiene esta sociedad el emprendimiento con el sexo masculino porque no es que no nos animemos a fundar empresas -el 30% de las compa帽铆as en todo el mundo son propiedad de mujeres-, sino que no nos ven en ese papel o no conf铆an en nosotras para financiarnos.
Este panorama pone de manifiesto la urgencia de promover iniciativas que impulsen el emprendimiento femenino, junto con los planes y programas para fomentar la formaci贸n en STEM en la base. Incluso, se podr铆an combinar ambas 谩reas para favorecer el emprendimiento tecnol贸gico entre las mujeres.
Esas iniciativas deben ir acompa帽adas de un cambio cultural de la sociedad en general y tambi茅n de un cambio de mentalidad entre nosotras: nos falta asertividad. Si no estamos convencidas de que podemos hacer algo de una forma excelente, no optamos a ello. Tenemos que trabajarlo desde las primeras etapas de la infancia para que las pr贸ximas generaciones de mujeres pisen todo lo fuerte que debemos.
Probablemente, esas generaciones tambi茅n contribuyan a cambiar las cifras de formaci贸n en carreras t茅cnicas, frente al 30,1% de hombres. El porcentaje de hombres m谩s que duplica al de mujeres. Es cierto que, en los 煤ltimos 10 a帽os, las cifras de estudiantes de carreras t茅cnicas han ca铆do en ambos sexos y tambi茅n que lo ha hecho en un grado mucho mayor entre los chicos -m谩s de un 30%- que entre las chicas -menos del 5%-, pero no puede servir de consuelo. Es fundamental lograr atraer a las mujeres hacia carreras STEM para que consigan aumentar los porcentajes de mujeres especialistas TIC y, por ende, de mujeres directivas.
Hagamos que se lo crean para que llegue un d铆a en el que no tengamos que recurrir a estas estad铆sticas y la situaci贸n de las mujeres, en carreras t茅cnicas o en cualquier otro 谩mbito profesional, deje de ser un tema para el an谩lisis. Solo entonces, habremos logrado la aut茅ntica igualdad o por qu茅 no habremos conseguido que la tecnolog铆a tenga nombre de mujer.
Anna Or贸 es directora de Operaciones de 麻豆原创 Espa帽a


